Die Auswirkungen von Bootsbewegungen im Kanurennsport

Las repercusiones de los movimientos de las embarcaciones en las carreras de piragüismo

1) Los costes hidrodinámicos de la inestabilidad

En el piragüismo de alta competición, la resistencia al avance de la embarcación es el factor decisivo para la velocidad. Mientras que la fuerza ejercida sobre el remo impulsa la embarcación hacia delante, el balanceo (el movimiento ascendente y descendente de los costados de la embarcación) y el cabeceo (el movimiento ascendente y descendente de la proa) actúan como movimientos parásitos que consumen energía y aumentan la resistencia. Este efecto se debe, al rodar, a un aumento de la superficie mojada, lo que provoca un mayor rozamiento total. Al golpear el agua, cambia la longitud efectiva de la línea de flotación: si la embarcación se sumerge (inclinación negativa), desplaza más agua en lugar de deslizarse a través de ella, lo que aumenta la resistencia de forma (resistencia a la presión).

Aunque es difícil encontrar cifras exactas sobre el piragüismo, un estudio realizado con remeros reveló que la resistencia media debida a los movimientos de la embarcación aumenta un 1,46 % en comparación con una embarcación que se desliza en silencio [1]. Para ilustrar la importancia de esta mejora: un aumento de la velocidad del 1 % supone un ahorro de aproximadamente un segundo en los 500 m de K1, lo que equivale a la diferencia entre el segundo y el sexto puesto en la categoría masculina de la Copa del Mundo de la ICF de 2026 en Szeged.

Por lo tanto, no es de extrañar que una tesis doctoral sobre este tema concluyera que los deportistas más exitosos mantienen la embarcación mucho más estable. Para ello, se clasificó a 135 deportistas en tres categorías: internacionales (n=78), nacionales (n=38) y de club (n=19). Se analizaron el balanceo (denominado aquí «rocking») y el rebote («bouncing»), y el resultado fue que los deportistas de élite mantienen una embarcación significativamente más estable que los deportistas nacionales.

Por lo tanto, podemos afirmar que, en el piragüismo, una embarcación estable es lo que distingue a los buenos deportistas de los deportistas de élite. El estudio cualitativo aquí citado muestra claramente esta relación, aunque sin indicar las oscilaciones exactas en grados. Sin embargo, para poder dirigir el entrenamiento con precisión, se necesitan datos cuantificables, que nos proporciona la siguiente tabla:


Principiante Avanzado Profesional
Alabeo / Balanceo 20-8° de desviación 10-5° de desviación 6-0° de desviación
Cabeceo 1.0-0.6° de desviación 0.6-0.3° de desviación 0.3-0.0° de desviación

 

Los valores cuantitativos que aquí se muestran para el balanceo se basan en las recomendaciones del fabricante de embarcaciones Nelo para sus embarcaciones. En cuanto al movimiento de pisada, se han realizado mediciones con el sensor PaddlePulse en diferentes deportistas. Por lo general, el balanceo aumenta a medida que aumenta la velocidad, mientras que la pisada suele ser más pronunciada a velocidades intensas, pero no máximas (frecuencia ~90).


2) ¿Cómo se pueden minimizar los movimientos de la embarcación?

En primer lugar, hay que medir los movimientos de la embarcación, ya que, de lo contrario, las mejoras apenas se perciben de forma objetiva. Esto puede hacerse de forma visual con una cámara o con precisión mediante dispositivos de medición de 6 ejes (como el Janova PaddlePulse).

Una vez conocida la situación actual, hay que centrarse en dos aspectos:

    El balanceo se debe principalmente a una técnica incorrecta. Si la pala empuja el agua hacia abajo al sumergirla, la punta se eleva, lo que intensifica el balanceo. Si al final de la fase de propulsión, al levantar la pala, se arrastra mucha agua hacia arriba, esto hace que la popa se hunda en el agua, lo que también intensifica el balanceo. Por lo tanto, el ángulo correcto de la pala al sumergirla, así como una elevación lateral limpia a la altura de la cadera, son la clave para reducir el chapoteo.

    El balanceo puede deberse a una presión desigual sobre el tablero de apoyo. Para estabilizar la pelvis, también es necesario contar con una musculatura del tronco sólida. Esta musculatura se puede entrenar mediante ejercicios específicos en el agua (por ejemplo, pausas deliberadas entre las paladas o mantener el equilibrio de forma lúdica en la embarcación sin remo). Además, las investigaciones demuestran que el entrenamiento del tronco ayuda a mejorar la estabilidad.  Un estudio realizado en China con 60 deportistas reveló que el entrenamiento del tronco sobre una pelota BOSU, en lugar de sobre suelo firme, mejoraba el rendimiento de forma significativamente mayor que los ejercicios abdominales en el suelo.

En resumen, se puede decir que una embarcación estable —es decir, con movimientos mínimos de balanceo y cabeceo— es de suma importancia para los deportistas de élite. Podemos medir estos movimientos mediante una cámara o sistemas IMU y minimizarlos mediante una inmersión y una elevación correctas de la pala, una presión simétrica y un casco estable. 


Fuentes:

[1] Kleshnev, V. (2016). Biomechanics of Rowing

[2] Brown, M. B. (2008). Biomechanical analysis of flatwater sprint kayaking

[3] Gao, X., et al. (2025). Effects of an 8-week unstable core training on trunk muscle strength and performance among kayakers

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